(I’ve already cried too much.)
Está mal eso de dejar de escribir y no decir más nada, ni siquiera decir si Helen se va o Helen se queda, pero lo que pasa es que Helen no sabe.
Va a volver. Seguro, es muy probable.
Helen sigue comentando otros blogs.
Helen sigue leyendo otros blogs.
Helen sigue escribiendo otro blog. («La otra mujer», porque es otra parte de Helen).
Y Helen ya se siente Julio Cesar hablando en tercera persona.
«Cadáver» lleva tiempo. Fue creciendo poco a poco, gracias a ustedes. Y Helen fue creciendo con él, tomando cada una de las palabras que ustedes le decían en sus posts y dándose cuenta que le tomó carinio a mucha gente blogger y a muchos blogs, y dándose cuenta que algunas personas pudieron trascender el «nick» para ser, hoy, un «ser real» en su vida.
«Cadáver» le agradece a Helen.
Y Helen le agradece a sus amigas de «La otra mujer» sin las cuales ningun blog hubiera sido posible.
Y Helen le agredece a todos los que comentan y a todos los que leen.
Va a volver.
Eso espera, eso cree.
Tiempo al tiempo.
Helen dice «hasta luego» con la misma sonrisa de siempre, esa sonrisa imborrable que algunos ya conocen bien.